El módulo tiene 140 horas de asignación.
Real Decreto 500/2024, de 21 de mayo
Grado Superior
Papel estucado 19X26 cm
Formación profesional de grado Superior en Técnico en Laboratorio Clínico y Biomédico
Formato SCORM de apoyo al profesorado
Este tema se centra en la preparación técnica de las muestras. Se detalla cómo realizar correctamente una extensión de sangre periférica o médula ósea, analizando las zonas del frotis y los posibles artefactos. Además, estudia los precursores y elementos celulares maduros mediante tinciones específicas que permiten su identificación visual al microscopio.
Se aborda el funcionamiento de los analizadores hematológicos modernos y los métodos de recuento celular (como la impedancia o la citometría de flujo). El foco principal es la obtención de la fórmula leucocitaria o recuento diferencial, que permite clasificar automáticamente los distintos tipos de glóbulos blancos presentes en la muestra.
En esta sección se estudian los valores numéricos básicos que arroja el análisis de sangre y sus rangos de referencia según la población. Se analiza el significado clínico de estas cifras, permitiendo al profesional interpretar cuándo un resultado indica una normalidad o una posible patología que requiere mayor investigación.
Este bloque se dedica exclusivamente a los eritrocitos (hematíes). Explora su estructura, fisiología y las diversas alteraciones morfológicas o inclusiones que pueden presentar. Es fundamental para el diagnóstico de las anemias, clasificándolas según su origen y las pruebas de laboratorio necesarias para confirmarlas.
Trata sobre las alteraciones cuantitativas y cualitativas de los leucocitos y las plaquetas. Se estudian desde infecciones comunes hasta enfermedades neoplásicas graves, como leucemias y linfomas, detallando los criterios de clasificación y los protocolos de diagnóstico de laboratorio para estas patologías.
Este tema profundiza en el equilibrio entre la formación de coágulos y la prevención de hemorragias. Se analizan los modelos de la cascada de coagulación, las pruebas para medir la hemostasia primaria y el control de pacientes en tratamiento con anticoagulantes, así como el estudio de la tendencia trombótica.
Se centra en la inmunohematología, estudiando los sistemas de grupos sanguíneos como el ABO y el sistema Rh. Es clave para la seguridad clínica, ya que detalla técnicas esenciales como las pruebas de Coombs (directa e indirecta) y otros factores que afectan la aglutinación de la sangre.
El último tema abarca la organización del banco de sangre, desde la donación hasta el fraccionamiento y conservación de los componentes sanguíneos. Incluye los requisitos de calidad para las unidades de sangre y los protocolos de actuación ante posibles efectos adversos o reacciones transfusionales.
El estudio de la hematología clínica es fundamental para el diagnóstico moderno. Este programa formativo abarca desde las técnicas de tinción en extensiones de sangre periférica hasta la gestión avanzada de un banco de sangre. Los profesionales deben dominar el uso de equipos automáticos de análisis para obtener un hemograma preciso, interpretando correctamente valores de referencia y el significado clínico de cada parámetro.
En el análisis de la serie roja, es vital identificar alteraciones morfológicas y tipos de anemia mediante el estudio de la estructura eritrocitaria. Por otro lado, la evaluación de las series blanca y plaquetaria permite el diagnóstico precoz de leucemias y linfomas. La hemostasia y coagulación representan otro pilar crítico, donde se aplican modelos celulares para valorar el riesgo de trombosis o hemorragia.
Finalmente, la seguridad del paciente depende de los procedimientos de hemocompatibilidad, incluyendo el sistema ABO, el factor Rh y las pruebas de Coombs. La correcta obtención y fraccionamiento de hemoderivados asegura que los componentes sanguíneos cumplan con los requisitos terapéuticos necesarios para una transfusión segura y eficaz.
